2008 - 2012

Un ambiente bastante competitivo y elitista no alcanzo para restarle relevancia a 5 meses sorprendentes que pasé aprendiendo cosas que nunca imaginé que me interesarían, compañeros tan distintos que cada día me sorprendían más e inclusive una que otra aventurilla.

Un pequeño "break"
Ciertos puntos en la vida te llevan a tomar decisiones o a reflexionar la trayectoria hasta ese momento recorrida. En mi caso, no pude evitar pensar que estaba obsesionada con mi desempeño académico y no estaba explotando al máximo mi etapa universitaria. ¿Qué hice? Empacar lo que pude, enviar unos correos a mi coordinadora académica y lanzarme a Asia por 6 meses.


Desde el primer term llegué a Dartmouth con la intención de convertir todo en el primer de los pasos hacía convertirme en una renombrada cirujana. Una doble major, GPA sobresaliente, actividades extracurriculares, todo lo que hacía era con el mismo fin, no había vuelta atrás. Cuando llego el tiempo, no dude ni un segundo, Harvard, Stanford, UCLA, Johns Hopkins, cualquiera de esos programas tan competitivos serían mi siguiente paso.Maestros y compañeros trataron de convencerme "No deberías tomar un tiempo para pensar tus metas?" "Med school es una decisión importante.. quizá podrías tomarte un tiempo libre".. no fue suficiente.El último term llego a Dartmouth y con él, las cartas de aceptación de Harvard, UCLA y Johns Hopkins. Mi papá no dejaba de presumir a su hija, la próxima Dra Gosenberg, la que estudia en Harvard; mi mamá buscaba ropa propias para una estudiante de Harvard; mi novio cuestionaba nuestra relación y yo.. Estaba en un estado, neutral por así decirlo. Años de duro trabajo estaban dando frutos, graduación con honores, "summa cum laude" sonaba tan bien cada vez que lo decía, había sido aceptada en los programas más prestigiosos del mundo en medicina .. todo eso y aún así yo no me creía nada.
Johns Hopkins or something
Para la decepción de mi papá, decídi que a pesar del simple peso de Harvard en todo el mundo, Johns Hopkins se adecuaba más al tipo de carrera que quería, una combinación de adecuada de investigación con mucho trabajo en campo. Las primeras semanas pasaron y me empezaba a acostumbrar a Baltimore, sin embargo, el vacío en mi estomago desde mi graduación seguía ahí. ¿Por qué si tenía todo por lo que había trabajo aún sentía como que no había logrado nada? Excelentes maestros, instalaciones y compañeros que se creían semi- dioses conformaban mi entorno .. uno en el que no me sentía cómoda. No compartía la pasión que veía en mis compañeros, me daba un poco de miedo la incertidumbre de pasar los siguientes 10 años estudiando como loca y sobretodo no estaba segura si estaba dispuesta a sacrificar mi vida personal, por primera vez en mi vida el concepto de hijos y una familia estaban en mi mente.
Dos meses después me retiré de med school. ...